Guardiola, el legado de Cruyff

El club azulgrana vuelve a apostar por el ‘método Cruyff’ -como ya ocurriese en la crisis de 1988- para enderezar una situación insostenible tras la humillación del denominado ‘pasillo del Bernabéu’.

Josep Guardiola (Santpedor, Barcelona, 1971) es el alumno aventajado de Johan Cruyff. Bajo las órdenes del entrenador holandés se convirtió en el ‘director de orquesta’ del ‘Dream Team’.

Su palmarés deja claro lo que ha sido en el fútbol: Seis Ligas, dos Copas del Rey, cuatro Supercopas, una Copa de Europa, medalla de oro en Barcelona’92… Pero sobre todo algo impagable: el reconocimiento y la admiración de todos sus compañeros.

Formado en la cantera de la Masía, Guardiola ascendió al primer equipo en 1991. Sus comienzos no fueron fáciles. El Barça de los noventa contaba con dos pivotes de renombre: Amor y Milla. Además Pep no destacaba por su físico ni por su velocidad. Pero partido a partido, demostró tener una virtud al alcance de los elegidos: era capaz de ver el fútbol. Así se convirtió en la extensión de Cruyff en el campo.

Jugador de primer toque, su filosofía -tanto como jugador como entrenador- se centra en torno al balón. Protagonista principal en la primera Copa de Europa del Barça en Wembey, Guardiola se convirtió en el eje del Barça más recordado. Aportaba la sensatez en una plantilla marcada por la calidad de Laudrup, la fuerza de Koeman o la tensión de Stoichkov.

La marcha de Johan Cruyff en 1996 le aportó un doble rol: se convirtió en el capitán dentro y fuera del vestuario. Guardiola se transformó en el símbolo absoluto del barcelonismo. Nunca olvidó el ‘juego de salón’ que le había enseñado Cruyff.

Adiós tras 379 partidos de blaugrana

En 2001 abandonó el Barcelona molesto por no recibir una oferta de renovación acorde a su trayectoria y dedicación al club. Guardiola decidió doctorarse en otros campos y saltó al ‘Calcio’. El Brescia, club modesto de la Primera italiana, fue su primea experiencia tras quince años en Can Barça.

Su buena temporada le abrieron las puertas de un grande de Italia: La Roma. No tuvo suerte en esta nueva aventura. Fabio Capello no contó con él y volvió cedido al Brescia.

En noviembre de 2001 firmó el capítulo más negro de su ya dilataba trayectoria. Tras un partido contra el Piacenza dio positivo en un test de nandrolona. El 23 de octubre de 2007 el Tribunal de Apelación le absolvió de toda culpa.

De Qatar a México

Cuando todo indicaba que Guardiola estaba escribiendo el capítulo final de su vida futbolística, los petrodólares de Qatar le convencieron para probar dos temporadas en el Al-Ahly.

En 2005, cursando ya el título de entrenado nacional, emprende una nueva aventura en el Dorados de Sinaloa de la liga mexicana. En julio de 2006 obtiene el carnet de entrenador y decide colgar definitivamente las botas.

El 21 de junio de 2007 se consuma su regreso al Barcelona. Esta vez como entrenador del Barça B pero con la misma filosofía de fútbol.

Guardiola es como técnico lo mismo que era como jugador. Amante del balón y del toque preciso, destaca por ser un gran comunicador con la plantilla, algo esencial en el momento por el que atraviesa el club. Pep Guardiola sustituye en el banquillo a Frank Rijkaard con una misión clara: llevar nuevamente a la afición a Canaletas. No lo tendrá fácil.

Su entusiasmo e ilusión al frente del nuevo proyecto de Joan Laporta dejan en un segundo plano su inexperiencia en los banquillos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: